Es difícil pensar cuando se tiene hambre.
Es difícil pensar cuando se tiene frío.
Es difícil pensar cuando todo lo que hago es pensar en ti.
Ayer escribí esas palabras en una servilleta, y hoy las leo una y otra vez. Las repito como un mantra, y trato de superarlas, pero por su puesto... no lo logro. Creo que es más un deseo. Un deseo que me acompaña desde que salí en tu búsqueda.
Hoy, por ejemplo, estoy varado aquí, enmedio de fantasmas y fuegos fatuos, preguntándome las razones de la existencia. Y preguntándome si detrás de cada onda sonora surgirá un sonido. Si cada sonido será escuchado. Ya de por sí, es dificil aceptar el hecho de que existe una distancia interocéanica entre los dos. Y que las voces se pierden entre la marea. La rana del pozo va a morir al mar. O muere en el mar.
Es difícil alejarte de mis pensamientos, de mis acciones. Por algo creo, me dirijo a París, a buscarte y encontrarte, aunque tengo miedo de qué será lo que me encuentre.
Hoy es una noche especial, y sin embargo, es una noche triste.
Una noche que me llena de tristeza porque la primera vez que intentaste irte, fue hoy. Pero de qué me sirve recordarlo si tú estás lejos, si tú no crees que yo recuerde o que yo sienta.
Una noche a la intemperie... recordándote, extrañándote. Mirando sombras y tratando de revivirlas...
Es difícil pensar cuando se tiene frío.
Es difícil pensar cuando todo lo que hago es pensar en ti.
Ayer escribí esas palabras en una servilleta, y hoy las leo una y otra vez. Las repito como un mantra, y trato de superarlas, pero por su puesto... no lo logro. Creo que es más un deseo. Un deseo que me acompaña desde que salí en tu búsqueda.
Hoy, por ejemplo, estoy varado aquí, enmedio de fantasmas y fuegos fatuos, preguntándome las razones de la existencia. Y preguntándome si detrás de cada onda sonora surgirá un sonido. Si cada sonido será escuchado. Ya de por sí, es dificil aceptar el hecho de que existe una distancia interocéanica entre los dos. Y que las voces se pierden entre la marea. La rana del pozo va a morir al mar. O muere en el mar.
Es difícil alejarte de mis pensamientos, de mis acciones. Por algo creo, me dirijo a París, a buscarte y encontrarte, aunque tengo miedo de qué será lo que me encuentre.
Hoy es una noche especial, y sin embargo, es una noche triste.
Una noche que me llena de tristeza porque la primera vez que intentaste irte, fue hoy. Pero de qué me sirve recordarlo si tú estás lejos, si tú no crees que yo recuerde o que yo sienta.
Una noche a la intemperie... recordándote, extrañándote. Mirando sombras y tratando de revivirlas...
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