La suave respiración de los sentidos,
esa que llega poco a poco...
justo a la espera del momento en el cual nos convertimos
en marismas y ciénegas nocturnas,
desaparece ante la presencia misma de la vida:
Las palabras son poco menos que fantasmas
disueltos entre ruidos y ocultos para las miradas
oligofrénicas de ira.
En vano encuentro retrúecanos milagrosos,
el ritmo y los sonidos, se pierden y hunden
en los gritos de la nada
esa que llega poco a poco...
justo a la espera del momento en el cual nos convertimos
en marismas y ciénegas nocturnas,
desaparece ante la presencia misma de la vida:
Las palabras son poco menos que fantasmas
disueltos entre ruidos y ocultos para las miradas
oligofrénicas de ira.
En vano encuentro retrúecanos milagrosos,
el ritmo y los sonidos, se pierden y hunden
en los gritos de la nada
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